Mar Negro.
Hace tiempo que no
se oía hablar de la
Guerra Fría y congelados
nos quedamos
cuando vemos a los gallitos
del orbe mundial, USA y
Rusia, exhibiendo sus mejores
barcos de guerra en el
mar Negro. El conflicto de
Georgia, con el antecedente
de Kosovo, traerá cola.
Negro aspirante a la Casa
Blanca, cómo pasa el tiempo,
el ‘papa frita’ de McCain
en la otra esquina de un ring
electoral que nos tiene
mediáticamente invadidos.
Absurdo.
Cielo negro, el avión
siniestrado volaba sin uno
de los frenos auxiliares, la
reversa, que, según el
manual de la compañía, no
es imprescindible. Con algo
tan serio no podemos sacar
conclusiones hasta que termine
la investigación, pero
si se permiten ‘cancelar’ los
sistemas de frenado como
cancelan los vuelos, esperamos
que no se cancelen las
responsabilidades demostradas
por la comisión que
analiza el caso.
Negro horizonte para el
otoño cuando los datos reflejan
la caída de la inversión
en España, amenaza para la
pérdida de (más) empleo.
Sol es lo que buscan los
millones de turistas que nos
visitan cada año, aumenta el
número pero no la calidad
del turista, que se ve atrapado
en la cola del supermercado.
Más pero con menos.
Frente al sombrío panorama,
trabajo e imaginación,
que vienen bien cuando
aprieta el cinturón.
Y siempre nos queda la
liga, que vuelve a saciar
nuestra devoradora demanda
de deporte televisado,¡qué verano! Y vuelve el
Málaga a primera, de la mano
de un entrenador que es un
maestro del trabajo, la
honestidad y la seriedad, una
de esas personas que dignifican
a un deporte que derrocha
pasiones, pero también
euros con una facilidad,
muchas veces, vergonzosa.
Suerte (merecida) al Málaga y
a su entrenador, Antonio Tapia.
Brillante la noche de Mijas.
Entre sus calles, La Virgen
de la Peña en su traslado.
Espectacular. Seguro que
también echa una mano. |